Es importante ahorrar en la factura de la electricidad durante los meses de invierno. Sabemos que lo último que te apetece es preocuparte por una factura elevada. Antes de que eso ocurra, hay pequeños cambios que puedes hacer y que tendrán un gran impacto en tu consumo de electricidad y en tu factura. Queremos ayudarte a ahorrar en la factura de la electricidad siempre que sea posible, sin que tengas que cambiar tu estilo de vida.
Reduce tu consumo de energía para ahorrar en la factura de la electricidad
Consejo n.º 1: Baja el termostato a 68 grados Fahrenheit (como mínimo). Cuando hace frío fuera, la calefacción tiene que esforzarse más para calentar la casa. Ese esfuerzo extra cuesta dinero. Mantener el termostato a 68 reduce la carga de trabajo, y ponerte un jersey te mantiene caliente a la vez que te ahorra dinero.

Usa los ajustes de bajo consumo en los electrodomésticos
Consejo n.º 2: Pon los ventiladores de techo a baja velocidad y cambia la dirección del ventilador para que el aire suba (botón hacia arriba/palas girando en el sentido de las agujas del reloj). Así se mezcla el aire caliente con el frío en la habitación, para que el aire caliente no suba y se quede ahí arriba. De media, los ventiladores de techo consumen solo 60 vatios, mientras que los aparatos de aire acondicionado central pueden llegar a consumir hasta 3.500 vatios. Menos vatios significa una factura de energía más baja. No te olvides de apagar los ventiladores de techo cuando salgas de casa para ahorrar aún más.
Consejo n.º 3: ¿Sabías que la entrada y la salida de calor por las ventanas representan entre el 25 % y el 30 % del consumo de energía de los hogares? Usa un lápiz de humo para detectar fugas de aire alrededor de las ventanas y puertas, y séllalas para que el aire caliente se quede dentro y el frío se quede fuera.
Consejo n.º 4: cuando cocines en el horno, comprueba cómo va la comida a través de la ventana del horno en lugar de abrir la puerta. Al abrir la puerta, la temperatura del horno baja 25 grados y el tiempo de cocción puede alargarse. EXTRA: cuando uses el horno, baja el termostato unos grados. El horno va a aportar calor extra a tu casa.
Consejo nº 5 – Mantén abiertas las persianas y cortinas y deja que la luz del sol ayude a calentar tu casa.


Consejo n.º 6: para ahorrar en la factura de la electricidad, ajusta la temperatura de tu calentador de agua a 120 grados Fahrenheit. A 120 grados se ralentiza la acumulación de minerales y se evita que el calentador funcione más tiempo del necesario. Aísla el calentador de agua para reducir su consumo de energía en un 10-15 % aproximadamente.
Consejo n.º 7: si eres una persona de costumbres fijas y te duchas a la misma hora cada día o cada noche, programa el temporizador de tu calentador de agua. Apagar el calentador durante los periodos en los que sabes que no vas a necesitar agua caliente te ayudará a ahorrar energía.
Consejo n.º 8: Guárdate el agua caliente para ti. Elige el ciclo de agua fría para lavar la ropa y lava los platos con agua fría.
Consejo 9 – Evita los calefactores. Por muy tentador que resulte utilizar un calefactor, no son las opciones más eficientes desde el punto de vista energético, y además suponen un peligro de incendio.
Consejo nº 10 – Asegúrate de que nada obstruye las salidas de aire cuando la calefacción está en marcha.
Ahorra energía, ahorra dinero. Haz ambas cosas con Pogo.
Darte de alta en un plan de luz prepagada con Pogo por Internet es tan fácil como contar hasta tres.
